Microplásticos por todas partes
- MM Zambrano

- hace 3 días
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Últimamente, los microplásticos han recibido atención debido a su posible impacto en la salud. Pero ¿qué son y por qué son relevantes?
Los microplásticos son partículas de plástico cuyo tamaño oscila entre 1 micrómetro (μm) y 5 milímetros (mm). La mayoría proviene de la degradación de polímeros en productos como llantas y textiles sintéticos, pero otros se encuentran en productos de uso diario, como ciertos cosméticos y limpiadores.
Estas partículas permanecen en el ambiente y contaminan suelos, aguas y el aire; se encuentran también en plantas donde reducen la fotosíntesis y afectan la productividad. Están presentes en los alimentos que consumimos y en nuestro cuerpo, incluso en el cerebro. En esencia, los microplásticos son ubicuos, persistentes y, aparentemente, inevitables.
Los microplásticos se caracterizan por ser heterogéneos en composición, forma, propiedades superficiales y tamaño, lo cual influye sobre su impacto en un ambiente. Por ejemplo, diferencias en tamaño definen su capacidad para ser transportadas a través de distancias y para atravesar barreras, como los tejidos de los organismos. La variabilidad en composición también significa diferencias en la capacidad para liberar sustancias químicas contaminantes y para atraer y transportar microorganismos formadores de biopelículas.
La complejidad y heterogeneidad de los microplásticos representan un obstáculo para su estudio y para conocer con precisión su efecto sobre la salud. Recientemente se ha cuestionado la precisión de los métodos utilizados para detectar y cuantificar microplásticos, especialmente en tejidos humanos. Resulta esencial, por lo tanto, mejorar las técnicas de detección y análisis y realizar más estudios orientados a entender el impacto de los microplásticos sobre la salud humana y ambiental.
A pesar de las limitaciones metodológicas para evaluar los riesgos asociados a la exposición a microplásticos, es preocupante la continua liberación de estas partículas en nuestro entorno. Un estudio reciente calculó que se introducen aproximadamente 3 x 10⁻17 partículas de plástico al año a la atmósfera, la mayoría proveniente de áreas terrestres. La incesante emisión de estos contaminantes y su transporte en la atmósfera significa que pueden alcanzar incluso regiones y ecosistemas lejanos y aislados.
¿Qué podemos hacer para reducir la exposición a microplásticos?
Podemos empezar por realizar pequeños ajustes en nuestros hábitos de consumo. Esto incluye la compra cuidadosa de productos y minimizar prácticas como el uso de plásticos en la cocina y su calentamiento con bebidas o en el microondas, con el fin de reducir la producción y liberación de estas partículas.
Sin duda, la acumulación de microplásticos, una consecuencia imprevista del espíritu innovador humano, seguirá poniendo a prueba nuestra capacidad de adaptación a un planeta en constante cambio.





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